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lunes, 8 de abril de 2013


Este cuento ha sido inventado  a partir de dos palabras, "delfín" y "sombrero". Cada alumna escribió en un papelito dos palabras, un animal y un objeto, y se lo pasó a la compañera de la derecha, y con estas palabras inventamos el cuento. El resultado de esta práctica es el siguiente cuento.

EL DELFÍN CON SOMBRERO

Había una vez un delfín pequeñito, llamado Paco, que vivía en el Mar Mediterráneo con su mamá.
Paco era un delfín muy travieso, le gustaba nadar lejos, lejos, pero su mamá no lo dejaba porque era peligroso.

El delfín tenía mucha curiosidad por conocer la tierra y sus habitantes, nunca había visto a un humano ya que su mamá y los demás delfines adultos no lo dejaban alejarse. Le advirtieron que los humanos eran muy peligrosos, que podían atraparlo en sus redes y capturarlo.
Pese a las advertencias de los adultos, un día Paco le dijo a su mamá que iba a jugar con sus amigos y se marchó a la superficie.
Tenía miedo pero su curiosidad era mayor, asomó la cabecita por encima del agua y pudo ver un montón de personas que aguardaban en el muelle.

A Paco no le pareció tan peligroso y cada tarde subía a superficie para observar a las personas, le encantaba ver lo que llevaban en la cabeza, él no sabía lo que era, pero los colores y formas llamativas de los sombreros le llamaban la atención.

Un día Paco fue sorprendido por una niñita que lo vio y se escondió. La niña, al ver que se fue, comenzó a llorar y Paco salió tímidamente.
Todas las tardes la niña iba al muelle para encontrarse con Paco, le gustaba verle y jugar con él.

El delfín preguntó a la niña por eso que llevaban en la cabeza y esta le contó que era un sombrero y que servía para protegerse del sol.
Paco quería un sombrero, le encantaban esas formas tan graciosas y lo bien que quedaban en la cabeza.
Al final la niña regaló un sombrero a Paco y él se puso muy contento.

Desde ese día Paco fue amigo de las personas, y todos los días subía al muelle con su sombrero para visitar a su amiga. 

En esta práctica hemos analizado y comparado distintos métodos de lectoescritura para Educación Infantil, para elegir el que creemos más oportuno para utilizar en el aula.

Los métodos de lectoescritura analizados han sido:
 Bichitos: trillo el Grillo, para 5 años. Editorial Casals
 Bichitos: Mila la Hormiga, para 4 años. Editorial Casals.
 Letras de colores, para 5 años. Editorial Santillana.
 Volteretas, para 5 años. Editorial SM.

Yo puedo hablar de “Mila la hormiga”, para 4 años de la editorial Casals. Se trata de un método constructivista. Utiliza una metodología sintética ya que parte de la unidad más sencilla, como son los grafismos.
No trabaja la lectoescritura con vocales y consonante, sino con grafismos como líneas verticales y horizontales, líneas inclinadas, líneas curvas, espirales, círculos, zig-zag, bucles.

Haciendo referencia a las imágenes puedo decir que tiene un toque sexista ya que sigue con la tradición del color rosa y los vestidos para las mujeres y el azul y la corbata para los hombres. Las profesiones que se reflejan en las imágenes son las mujeres en el mercado como vendedoras y los hombres con el mono de trabajo y la escalera de mano.
La multiculturalidad no se refleja.
Sobre religión aparecen actividades relativas a la Navidad cristiana, Reyes Magos, árbol de Navidad.

El método es anual y se divide en  las siguientes áreas: “Somos músicos”, “Somos artistas”, Grafomotricidad y “Las fiestas”.

El proyecto que más nos ha gustado a nivel grupal ha sido “Volteretas” de la editorial SM. Utiliza una metodología sintética ya que parte de la unidad más pequeña a la más compleja, tanto en la grafomotricidad como en la lectura.
La iniciación a la lectoescritura se trabaja a partir de unos cuadernos de grafomotricidad que empiezan con el grafismo de la línea: arriba-abajo, izquierda-derecha.
La lectura la trabaja a partir de imágenes de un cuento diferente para cada unidad, y con pictogramas que representan frases cada vez más complejas, relacionadas con el cuento. También se trabaja el vocabulario.
Es un método preparatorio para la lectoescritura, no introduce vocales ni consonantes de forma específica.
Nos ha gustado este método porque no aparecen imágenes sexistas, trabajan muy a fondo la multiculturalidad a través de los bits de inteligencia y el cuaderno de “Colegitos por el mundo”.
También trabajan las emociones y la conciencia fonológica.

                                                                                                         Mª Jesús López Morillas
                                                                                                         Ana López Galindo
                                                                                                         Judith Guerrero Vicente
                                                                                                         Silvia López Fernández
                                                                                                         M.ª Dolores López Fernández

Este cuento esta hecho para una práctica de la asignatura. Es un cuento maravilloso, que cuenta con los personajes típicos de estos cuentos y sus roles, madrastra con malos sentimientos, amiga con buenos sentimientos, etc. El cuento es el siguiente.


Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a caminar por el bosque, le gustaba ver a los animalitos, escuchar el canto de los pájaros y oler las maravillosas flores del campo.
Leo, que así se llamaba el príncipe, estaba enamorado de una preciosa joven que vivía en el pueblo, Carla.
Carla vivía en una casita muy,  muy pequeña a las faldas del Castillo Real.

Carla y Leo se conocieron un día en el bosque, ya que a ambos les encantaba pasear por él. Desde el primer día que sus miradas se cruzaron supieron que estaban hechos el uno para el otro, pero había un gran problema que les impedía estar juntos para siempre, y es que el príncipe Leo no podía estar con una mujer que no perteneciese a la realeza. Por este motivo, los enamorados acudían,  todos los días a la misma hora, a un lugar escondido en el bosque.  

Un día, ocurrió lo que ellos más se temían, la madrastra de Leo se enteró de lo que ocurría entre los dos jóvenes y decidió castigar a su hijastro.
El Rey no estaba muy convencido del castigo que su mujer quería poner a Leo, pero como las leyes prohibían ese tipo de romances decidió seguirlo y mandó a su hijo, por un tiempo,  al reino vecino. Leo debía vivir con su tío hasta que fuese casado con una princesa.

La madrastra no quería a Leo y pensaba que si a este le ocurría cualquier accidente por el camino que llevaba al otro reino, tal vez, su propio hijo heredaría la corona. La madrastra encargó la muerte del príncipe, tramó un horroroso plan con su mejor aliado, éste tenía que secuestrar al príncipe y llevarlo a un lugar muy escondido del bosque para después acabar con su vida.
Leo estaba muy apenado, ya que ni siquiera había podido despedirse de Carla. Con lágrimas en los ojos se despidió de su padre y se alejó en el carromato Real  camino del otro reino.

Carla, como todos los días acudía muy feliz a su cita con Leo, cuando de pronto escuchó unos murmullos y se escondió detrás de unos arbustos. Era el aliado de la madrastra y uno de sus hombres, estaban comentando el plan, el aliado les dio instrucciones a sus hombres para que secuestrasen a Leo, diciéndole el lugar dónde debían llevarlo y contándole los planes de la madrastra.

Carla no sabía qué hacer, ella sola no podía luchar con tantos hombres armados, pero no podía dejar que le ocurriese nada malo a su amado. Sigilosamente fue tras los malvados hombres. De pronto se escuchó el sonido de la carroza cada vez más cerca, y los aliados de la Reina cumplieron con el plan, secuestrando a Leo. Carla muy nerviosa y triste seguía tras ellos, hasta que llegaron al lugar secreto donde debían encerrar al príncipe. Carla pensaba y pensaba -¿Qué podía hacer? Nada se le ocurría, cuando de pronto un olor a comida llegó hasta ella y ¡chas! ¡Lo tenía!, los hombres estaban haciendo su comida, Carla buscó a su alrededor unas setas que ella conocía por venenosas, una pizca de esas setas dormía por completo y durante mucho tiempo a cualquier persona. Las vio a lo lejos, y con mucho cuidado para no hacer ruido se acercó y cogió dos. En un descuido de los malvados hombres, Carla se acercó a la olla y las echó, tuvo que esperar un ratito para que las setas les hiciesen el efecto deseado. Al poco  los hombres cayeron  al suelo, ¡Plof!, y Carla corrió para salvar a Leo.

Los dos corrieron y corrieron hasta llegar al castillo, donde se encontraron con el Rey y le contaron todo lo sucedido. El Rey puso un merecido castigo a la madrastra y a sus aliados, pasarían toda la vida en los calabozos del castillo.

El Rey comprendió entonces que Carla era la mujer más adecuada para su hijo, él la quería y ella a él también, por lo que dio permiso a su hijo para que eligiese a la mujer que él quisiera.
Carla y Leo pasaron toda su vida juntos, fueron felices y comieron perdices.